Rutas y unidades
Rutas con sus paradas, horarios y asignación de unidades y pilotos. Cambios del día registrados una vez y visibles para todos.
Rutas, unidades, pagos y comunicación con los clientes en un solo sistema, con una aplicación móvil para quien usa el servicio y un panel para quien lo opera. Lo construimos a medida sobre lo que la empresa hace hoy con hojas de cálculo, llamadas y grupos de WhatsApp.
Una empresa de transporte vive de coordinar: rutas que cambian, pagos que vencen, padres o clientes que preguntan dónde va la unidad. Cuando eso se resuelve por teléfono y WhatsApp, la información se pierde. Un sistema propio la ordena.
Rutas con sus paradas, horarios y asignación de unidades y pilotos. Cambios del día registrados una vez y visibles para todos.
Familias o empresas consultan su ruta, reciben avisos y ven su estado de cuenta desde el teléfono, en lugar de preguntar por mensaje.
Cobros recurrentes, saldos, recordatorios de pago y conciliación, con el histórico de cada cliente en un solo lugar.
Quien coordina ve rutas, unidades, incidencias y pagos en un tablero con permisos por rol, y deja de depender de hojas de cálculo paralelas.
Una API de solo lectura con claves por cliente y permisos por alcance permite que un colegio, una empresa o un sistema externo consulte la información sin pedirla por correo.
Notificaciones automáticas por WhatsApp o correo cuando una ruta cambia, un pago vence o una unidad reporta una incidencia.
Transportes Luvan, empresa de transporte escolar y empresarial en Guatemala, operaba con hojas de cálculo y avisos dispersos por WhatsApp. Haricode construyó su sitio público, una aplicación móvil para las familias y un panel de operación que sustituyó ese circuito.
Sobre esa base se publicó una API pública de solo lectura, con claves por cliente y permisos por alcance, para que terceros integren la información sin intervención manual. El sistema está en operación y se puede ver en transportesluvan.com.
Empezamos por lo que más duele, normalmente los pagos o la comunicación con clientes, y ampliamos desde ahí.
Entrevistamos a quien coordina, a los pilotos y a algunos clientes, y documentamos cómo fluye hoy la información y dónde se rompe.
Panel de operación y el módulo prioritario, con datos reales migrados desde las hojas de cálculo actuales.
Aplicación para clientes y notificaciones automáticas, con una fase de prueba con un grupo pequeño antes de abrirla a todos.
API pública, pasarela de pagos, contabilidad o GPS de las unidades, según lo que la empresa necesite conectar.
Depende de los módulos: un panel con rutas y pagos es un proyecto distinto a una plataforma con app móvil, API y GPS. Después de un diagnóstico proponemos una primera versión priorizada y una estimación por fases con supuestos explícitos.
Sí, cuando el proveedor de GPS ofrece una API o una exportación. Revisamos la documentación y los límites antes de comprometer el alcance.
Sí. Cambian los objetos, envíos y entregas en lugar de pasajeros y rutas escolares, pero el problema es el mismo: coordinar, cobrar y comunicar. El sistema se diseña sobre la operación real.
No necesariamente. La app móvil es la opción más cómoda para familias y clientes frecuentes, pero la misma información puede ofrecerse en un portal web o por avisos de WhatsApp.
Se migra. Parte del arranque es limpiar y cargar rutas, clientes y saldos actuales para que el sistema empiece con la realidad de la empresa y no vacío.
La app de clientes o de pilotos, que casi siempre viene después.
Pasarelas, GPS y sistemas de terceros conectados al mismo panel.
Avisos y reportes que hoy salen de un grupo de WhatsApp.
Si la flota es escolar: app para padres, contratos y ciclo escolar.
Cuántas unidades, cuántos clientes, dónde se pierde información. Con eso te proponemos por dónde empezar y qué esperar de una primera versión.
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