Lo delicadoUn timbre es un documento con valor: se diseña como tal
Emitir un timbre electrónico no es imprimir una imagen bonita con un QR. Es un documento con efectos frente a terceros, que alguien va a querer verificar años después y que puede tener que sustentarse ante una auditoría o un requerimiento legal.
Eso obliga a decisiones que se toman al inicio y ya no se pueden cambiar: qué URL graba el código QR (porque ese código queda impreso para siempre en documentos que ya circularon), cómo se numera cada emisión, quién puede anular y con qué respaldo, y cómo se conserva la evidencia de lo emitido.
Cuando el volumen lo permite, la emisión y la certificación por lote reducen el costo administrativo de forma importante. Ese diseño se hace con la junta directiva y con quien lleva la parte legal del colegio, no solo con el equipo de sistemas.
En resumen: El timbre electrónico de un colegio profesional debe diseñarse como documento con valor probatorio: URL de verificación permanente, numeración controlada, reglas de anulación y evidencia conservada para auditoría.