Cómo lo hacemosUna integración que nadie tiene que vigilar
Conectar dos sistemas el primer día es fácil. Lo difícil es el día 90, cuando el proveedor cambia un campo, la red se cae en medio de un envío o llegan dos veces los mismos datos. Una integración que no contempla eso termina siendo peor que copiar a mano, porque falla en silencio.
Por eso cada conexión que entregamos lleva registro de lo que entró y lo que salió, reintento con espera cuando el otro lado no responde, control para que un mismo evento no se procese dos veces y aviso cuando algo queda atascado. Si una integración falla, alguien se entera ese día, no en el cierre de mes.
Trabajamos sobre los sistemas que la empresa ya tiene. Cambiar de ERP porque «no se integra» casi nunca es la respuesta correcta ni la más barata.
En resumen: Haricode integra los sistemas que la empresa ya usa mediante APIs y webhooks, con registro, reintentos, control de duplicados y alertas, sin obligar a reemplazar el software existente.