Lo que nadie te cuenta antesLas reglas de Meta deciden más que el modelo de inteligencia artificial
La parte difícil de un chatbot de WhatsApp no es la inteligencia artificial: es que WhatsApp no es tuyo. Meta impone tres reglas que cambian por completo lo que se puede prometer, y conviene saberlas antes de firmar con nadie.
La ventana de 24 horas,Tu negocio puede escribir libremente durante 24 horas después del último mensaje del cliente. Pasado ese plazo, solo se puede iniciar la conversación con una plantilla aprobada por Meta previamente. Por eso una campaña de recordatorios se diseña con semanas de antelación, no el viernes para el lunes.
Las plantillas se aprueban, y a veces se rechazan,Cada mensaje que inicia una conversación pasa por revisión de Meta. Un texto demasiado promocional se rechaza; uno mal categorizado se cobra distinto. Nosotros redactamos y sometemos las plantillas, y ese trámite es parte del trabajo, no un extra.
Se cobra por conversación, no por mensaje,El costo se cuenta por ventanas de conversación abiertas. Eso significa que un cliente que escribe treinta veces en una tarde cuesta lo mismo que uno que escribe una. Los planes se dimensionan sobre eso: Arranque trae 150 conversaciones al mes y las adicionales salen a Q2 cada una.
Quien te promete «WhatsApp masivo ilimitado» está usando una vía que Meta cierra, y cuando la cierra te quedas sin el número de tu empresa. Nosotros trabajamos siempre sobre la API oficial de WhatsApp Business.
En resumen: Un chatbot de WhatsApp para empresas se rige por las reglas de Meta: ventana de 24 horas para responder libremente, plantillas aprobadas para iniciar conversación y cobro por conversación abierta, no por mensaje enviado.