Asistentes de conocimiento
Responden preguntas sobre políticas, manuales, productos o procedimientos y muestran la fuente utilizada para que el usuario pueda comprobarla.
Implementamos IA para resolver tareas específicas con fuentes, permisos, métricas y supervisión. Desde asistentes internos hasta clasificación documental, cada solución parte de un problema operativo y no de una demostración tecnológica.
Seleccionamos casos donde existe suficiente contexto, una salida verificable y un beneficio operacional. La IA puede asistir decisiones; no debe ocultar incertidumbre ni reemplazar controles críticos.
Responden preguntas sobre políticas, manuales, productos o procedimientos y muestran la fuente utilizada para que el usuario pueda comprobarla.
Clasifican solicitudes, preparan borradores, resumen conversaciones, sugieren respuestas y escalan situaciones fuera de alcance.
Extraen campos, identifican tipos, comparan contenido, detectan faltantes y generan estructuras a partir de archivos y formularios.
Transcriben, resumen acuerdos, detectan responsables y convierten conversaciones autorizadas en tareas consultables.
Organizan información no estructurada, identifican temas recurrentes y explican patrones para apoyar priorización y seguimiento.
Ejecutan acciones limitadas en sistemas empresariales bajo permisos, validaciones, registros y aprobaciones definidos previamente.
El resultado depende del contexto, la calidad de los datos, el diseño de instrucciones, las herramientas conectadas y la experiencia del usuario. También requiere políticas sobre privacidad, retención, permisos y qué hacer cuando la respuesta no es confiable.
Haricode combina modelos de IA con software tradicional. Las reglas deterministas se mantienen donde son más seguras; el modelo se utiliza en tareas ambiguas como lenguaje, clasificación o síntesis, con salidas estructuradas cuando el proceso lo requiere.
Definimos usuario, tarea, fuentes, decisión esperada, riesgo de error y forma de medir el resultado.
Revisamos documentos, datos, permisos, calidad, privacidad e integraciones necesarias para el caso.
Probamos el flujo con un conjunto representativo de preguntas, documentos o acciones reales.
Medimos exactitud, cobertura, seguridad, costo, velocidad y comportamiento ante información insuficiente.
Conectamos la capacidad de IA a la interfaz, aplicación o canal donde el equipo ya trabaja.
Monitoreamos uso y calidad, recogemos feedback y actualizamos fuentes, reglas y evaluaciones.
En muchos casos no. Es más eficiente usar modelos existentes con buenas instrucciones, recuperación de información, herramientas y evaluaciones. El ajuste o entrenamiento se considera solo cuando aporta una ventaja demostrable.
Sí. Podemos crear búsqueda con permisos y respuestas fundamentadas en fuentes autorizadas. La arquitectura depende de sensibilidad, volumen, frecuencia de actualización y requisitos de acceso.
No existe riesgo cero. Lo reducimos limitando el alcance, conectando fuentes, exigiendo citas o formatos, validando reglas, midiendo con conjuntos de prueba y enviando a revisión humana los casos sensibles.
Sí, si el canal o plataforma ofrece mecanismos oficiales de integración. Diseñamos permisos, contexto y acciones para que el modelo solo pueda hacer lo que corresponde.
Definimos una línea base: tiempo por tarea, volumen, tasa de error, tiempo de respuesta o conversión. Un piloto acotado permite comparar el resultado antes de ampliar la solución.
Cuéntanos qué tarea quieres acelerar o mejorar. Te ayudaremos a determinar si IA es la solución adecuada y qué datos y controles necesita.