Te garantizan el primer lugar en Google
Nadie controla el orden de los resultados. Lo que un proveedor sí puede garantizar es que la parte técnica no sea el obstáculo y que el avance se pueda medir.
Una página web tiene una ventaja que casi ningún otro proyecto de software tiene: el trabajo anterior del proveedor está publicado y cualquiera lo puede revisar. Esta guía convierte eso en una lista: qué comprobar en los sitios que ya hizo, qué debe decir la cotización, qué preguntar en la reunión y qué respuestas conviene tomar como señal para seguir buscando. Sirve igual si al final nos contratas a nosotros o a otra empresa de desarrollo web.
En un sistema a la medida, casi todo lo que importa queda escondido. Por eso la guía para elegir empresa de software se centra en contratos y en preguntas. Con un sitio web pasa lo contrario: el resultado es público. Lo que una empresa de desarrollo web entregó se puede abrir en un teléfono, medir con herramientas gratuitas de Google y comparar con lo que promete.
Eso cambia el orden: primero se revisa el trabajo publicado, después la cotización y al final se conversa.
Cuánto debería costar está en la guía de cuánto cuesta una página web en Guatemala. Aquí se trata de cómo distinguir a un proveedor de otro cuando las cotizaciones se parecen.
No hace falta saber programar para saber si un sitio está bien hecho. Estas cifras públicas dan el punto de comparación.
2,5 s
48 %
46,4 %
96 %
Pide tres sitios del portafolio que estén en línea hoy, no capturas de pantalla, y haz esto con cada uno.
Sin wifi. Fíjate cuánto tarda en verse algo útil, toca el botón de contacto con el pulgar y observa si el texto salta mientras carga.
En pagespeed.web.dev se pega la dirección y en un minuto aparece el informe. Arriba están los datos de campo, que vienen de usuarios reales de Chrome: si la evaluación de Core Web Vitals dice «aprobada», el sitio es rápido de verdad. Si un sitio pequeño no tiene datos de campo, mira la nota de laboratorio en móvil, que es una simulación. Un sitio en rojo no condena a nadie; todo el portafolio en rojo, sí.
Escribe el nombre del cliente y su servicio. ¿Aparece? ¿El título que muestra Google dice algo, o dice «Inicio»? Si escribes «site:» seguido del dominio, sin espacios, verás qué páginas tiene indexadas. Un sitio corporativo con una sola página en Google no se construyó pensando en búsqueda.
Textos de ejemplo olvidados, un formulario que no llega a ningún lado, una sección de blog vacía, el candado de seguridad con advertencia o un enlace roto en el menú. Juntos dicen cómo se cuida el trabajo después de cobrarlo.
Y pregúntale qué pasó la última vez que necesitó cambiar algo: cuánto tardó y cuánto costó.
Llévala a cada reunión. Lo que no aparezca por escrito en la propuesta, cuéntalo como no incluido.
| Punto | Qué debe quedar claro | Respuesta que preocupa |
|---|---|---|
| Dominio | Registrado a nombre de tu empresa, con tu correo como contacto y con acceso tuyo al panel. | «Nosotros lo registramos y lo administramos», sin decir a nombre de quién. |
| Hospedaje | Dónde está alojado, cuánto cuesta al año, a nombre de quién está la cuenta y cómo se sale. | «El hosting va incluido», sin proveedor ni plazo. |
| Velocidad | Una meta medible en móvil, por ejemplo cumplir las Core Web Vitals, y cómo se comprueba al entregar. | «Va a quedar rápido», sin número ni herramienta. |
| SEO técnico | Título y descripción por página, sitemap, robots.txt, datos estructurados, alta en Search Console y, si ya hay un sitio, redirecciones de las direcciones viejas. | «El SEO es aparte», sin explicar qué queda hecho al construir. |
| Contenido | Cuántas páginas, cuántas plantillas distintas y quién escribe los textos y consigue las fotos. | «Las páginas que necesites». |
| Tecnología | Sobre qué se construye (gestor de contenidos, constructor visual o código propio) y por qué para tu caso. | La misma respuesta para todos los clientes, sin preguntar cómo vas a usar el sitio. |
| Edición | Qué vas a poder cambiar tú, qué requiere al proveedor y cuánto cuesta cada cambio. | «Cualquier cambio nos lo pides», sin tarifa. |
| Medición | Google Analytics 4 o equivalente, con los contactos (WhatsApp, formulario, llamada) marcados como conversión y la cuenta a tu nombre. | La analítica en una cuenta del proveedor, o ninguna. |
| Mantenimiento | Qué incluye la cuota: actualizaciones, copias de seguridad, certificado, monitoreo. Y qué no. | Una mensualidad sin lista de lo que cubre. |
| Salida | Qué te entregan si cambias de proveedor: archivos, código, accesos y respaldo de la base de datos. | «Eso lo vemos en su momento». |
Los montos de cada rubro (dominio, hospedaje, mantenimiento) están en la guía de costos de página web. Para ubicar tu proyecto en un rango, usa el cotizador de páginas web.
Cada proveedor tiende a recomendar lo que sabe hacer. No hay una respuesta correcta para todos, sino para la forma en que vas a usar el sitio.
Tiene sentido si alguien de tu equipo va a publicar seguido: noticias, artículos, fichas de producto. A cambio, cada complemento es código de un tercero que hay que actualizar, y según Patchstack ahí estuvo el 96 % de las vulnerabilidades nuevas de WordPress en 2024. Si eliges esta vía, el mantenimiento no es opcional y tiene que estar en la propuesta.
Rápido, barato y lo editas tú. El límite es lo que la plataforma no ofrece, y su cuota se paga mientras el sitio exista.
Carga menos código, no arrastra complementos de terceros y deja la velocidad bajo control. A cambio, editarlo depende de cómo se haya previsto: si el contenido cambia a menudo, hay que conectar un gestor desde el diseño. Es como hacemos los sitios en Haricode, y aun así a veces recomendamos otra cosa.
¿Quién va a cambiar qué, y cada cuánto? Si la respuesta es «nadie, casi nunca», un gestor con veinte complementos es peso y riesgo sin beneficio. Si es «el equipo de mercadeo, todas las semanas», un sitio que solo puede tocar el proveedor se vuelve un cuello de botella.
Dos propuestas que dicen «sitio web corporativo» pueden cotizar cosas distintas. Además de los diez puntos de la lista, pide que la tuya diga por escrito:
Número de páginas y de plantillas distintas, idiomas, formularios y a dónde llega cada uno, e integraciones como WhatsApp, un CRM o una pasarela de pago. Si incluye reservas, un cotizador o un área privada para clientes, ya no es solo una web y el orden de magnitud cambia.
Dominio, hospedaje, mantenimiento y cambios, con monto y periodicidad. Una propuesta que solo habla del primer pago no es más barata: está incompleta.
Cuánto tarda y qué tienes que entregar para que se cumpla. En un sitio corporativo lo que más atrasa casi nunca es el código: son los textos, las fotos y las aprobaciones.
Cuánto tiempo se corrigen sin costo los errores de lo entregado y cómo se reparte el pago. Pagar todo antes de ver el sitio en un enlace de prueba te deja con todo el riesgo.
Como referencia, en nuestra guía de costos una landing de una página ronda entre Q3,000 y Q8,000 y un sitio corporativo de cinco a diez páginas, entre Q8,000 y Q25,000, con el contenido provisto por el cliente. Una cotización muy por debajo casi siempre es una plantilla configurada, que no está mal si es lo que necesitas y lo sabes.
Nadie controla el orden de los resultados. Lo que un proveedor sí puede garantizar es que la parte técnica no sea el obstáculo y que el avance se pueda medir.
Es el error que más caro sale al cambiar de agencia: sin el dominio, irte deja de ser una decisión y pasa a ser una negociación.
O enlaces a sitios que ya no cargan. Si no lo puedes abrir hoy, no lo puedes evaluar.
Si tu sitio actual ya recibe visitas desde Google, cambiarlo sin redirigir cada dirección antigua a su equivalente nueva puede borrar en semanas lo que tardó años en construirse.
Si la reunión se va en colores y referencias y nadie pregunta qué cuenta como resultado (una conversación, una cotización, una llamada), van a diseñar un folleto.
Un sitio lento rara vez se arregla después sin rehacer partes. Se decide al elegir la tecnología y al preparar las imágenes.
¿Qué acción van a medir como resultado del sitio y cómo me voy a enterar de cuántas hubo? ¿Por qué búsquedas debería aparecer cada página?
¿Sobre qué lo van a construir y por qué eso y no otra cosa para mi caso? ¿Qué resultado esperan en PageSpeed Insights en móvil y cómo lo comprobamos al entregar?
¿Qué puedo cambiar yo sin llamarles? ¿Qué incluye el mantenimiento y qué pasa si dejo de pagarlo? Si mañana quiero irme, ¿qué me entregan y en cuánto tiempo?
Las preguntas generales sobre el equipo, el contrato y la propiedad del código están en la guía para elegir empresa de software y aplican igual a un sitio web.
Este sitio está escrito sin plantilla y medido con Lighthouse. Puedes pasarlo por PageSpeed Insights ahora mismo, igual que los que hicimos para otros, como IntegraPack, Transportes Luvan o Vitalink. Están en la página de desarrollo web en Guatemala.
Antes de diseñar preguntamos a dónde tiene que llegar cada contacto. En un hotel, el sitio propio es el canal de reserva que no cobra comisión (ver software para hoteles); en una inmobiliaria, una fuente de contactos que debe entrar al mismo lugar que los formularios de Meta y el WhatsApp (ver software para inmobiliarias).
Y sobre los límites: no hacemos gestión de redes sociales ni producción audiovisual. Si tu proyecto lo necesita, lo decimos en la primera reunión.
Revisa sitios suyos que estén en línea hoy: ábrelos en un teléfono con datos móviles, pásalos por PageSpeed Insights y búscalos en Google. Luego pide hablar con un cliente y pregúntale qué pasa cuando necesita un cambio.
De tu empresa, con tu correo como contacto y con acceso tuyo al panel del registrador. El proveedor puede administrarlo, pero no poseerlo: si el dominio está a su nombre, cambiar de proveedor depende de su buena voluntad.
Son las tres métricas con las que Google mide la experiencia de una página: que el contenido principal aparezca en 2,5 segundos o menos, que responda al toque en 200 milisegundos o menos y que no salte mientras carga. Menos de la mitad de los sitios móviles las cumple: pedir una meta medible es una forma concreta de comparar.
El SEO técnico sí: título y descripción por página, sitemap, datos estructurados, alta en Search Console y redirecciones si se reemplaza un sitio anterior. Eso se hace al construir. El trabajo continuo de contenido y enlaces para competir por búsquedas es otro servicio y es razonable que se cotice aparte.
Depende de quién va a editar y cada cuánto. WordPress conviene si el equipo publica con frecuencia y hay mantenimiento contratado; un sitio a medida es más rápido y tiene menos superficie de ataque cuando el contenido cambia poco o se prevé un editor desde el diseño.
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Gracias. Nos ayuda a decidir qué guía mejorar primero.
Cómo trabajamos un sitio, para aplicarle la misma lista.
Los rangos en quetzales y lo que se sigue pagando cada año.
Contrato, propiedad del código y garantía: lo que vale para cualquier proyecto.
Un caso donde el sitio propio es el canal que no cobra comisión.
Mándanos la cotización que estás evaluando, aunque no sea nuestra, y la dirección de tu sitio actual si ya tienes uno. Te decimos qué falta por escrito y qué conviene preguntar antes de firmar.
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